En la historia de Paraguay, la Guerra de la Triple Alianza marcó un capítulo de devastación y heroísmo sin precedentes. Brasil, Argentina y Uruguay tuvieron a su cargo un genocidio. No dejaron piedra sobre piedra, ni habitantes varones entre los escombros. Durante la guerra, el 90% de los hombres paraguayos perecieron, dejando al país sumido en una catástrofe demográfica sin semejanza.
En medio de la tragedia, el 24 de febrero de 1867, más de mil mujeres paraguayas se reunieron por primera vez, dando inicio a la gesta de las RESIDENTAS. Y, a partir de allí, se convirtieron en un símbolo de orgullo para Paraguay y el Mundo.
No solo reconstruyeron un país devastado y repoblaron su territorio; sino que preservaron su cultura, identidad e idioma. Su valentía y sacrificio representan el máximo ejemplo de seguir el corazón y darlo todo por aquello que aman.
Es en honor a estas mujeres extraordinarias que nace el Ron RESIDENTAS. Cada botella lleva consigo su historia, y con ella, el orgullo y la determinación del pueblo paraguayo.